dissabte, 1 de gener de 2011

PALABRAS DE MARIF EN RECUERDO DE ÁLVARO EN SU FIESTA DE DESPEDIDA

“Lo más difícil de la muerte es no estar presente para consolar al otro de la pena que le causamos” decía Jean Paul Sartre … y eso era una de tus preocupaciones cuando, hablando de tus “petits chéris”, una sombra pasaba sobre tu cara y sufrías por tener que dejarlos, preocupándote más de ellos que de ti mismo… tú, el que sabía amar, el sensible, tú, con la sensibilidad siempre a flor de piel, puedes estar orgulloso y tranquilo de haber dado suficiente ánimo a tu hijo para que valore este tiempo presente de la amistad y del amor a ti dedicado hoy. “Calla, oh mi dolor y mantente tranquilo” decía Baudelaire y es cierto que hablar de ti es una manera de escapar, de estar en la calma contigo en la intimidad tan frágil y tan fuerte del milagro que es la amistad, una manera de reconciliarse con la pérdida, la ausencia, el vacío. “hay menos oscuridad cuando alguien habla” nos dice Sigmund Freud, un viejo amigo él también...

Entonces, hablemos de Rodrigo y evoquemos los tiempos felices, los empujes y los enfados, la confianza y las incomprensiones, los momentos suspendidos y las indignaciones, todo lo que hace la trama dulce y maltratada de nuestras existencias, nosotros “pobres hermanos humanos que después de ti vivimos”, ricos de haber podido encontrarte. Nos hemos divertido tanto … una amiga inglesa me recordaba su llegada a Hospitalet …la había encontrado en el talgo y en la estación de Francia, Dominique me esperaba y esta mujer buscaba con su amigo, un hotel, “venir a casa” había propuesto inmediatamente  Dominique. Me acuerdo de la cara de Rodrigo cuando nos vio llegar a los cuatro. Mitad resignado, mitad exasperado ante la idea de compartir un poco más el pequeño piso, muy cerca de aquí por cierto (Can Vidalet), pero contento a pesar de todo porque amaba  a la gente a pesar de no tener un concepto de la hospitalidad tan radical como lo tiene la mujer que compartió su vida. Aquel día nació una amistad que duró más de treinta años.

En aquel momento tan surrealista, en Francia, en la casa en medio del bosque donde guardábamos conejos y ovejas mientras los propietarios del lugar estaban de viaje en Québec… los conejos se habían escapado y éramos cinco o seis intentando recuperarlos, tirándonos sobre ellos como jugadores de rugby sobre el balón oval, hasta que Rodrigo, cogiendo un gran caza mariposas, transformó en  risas, esta caza de conejos en caza de mariposas ¡feliz como un niño ...! Y divertido! Incluso cuando furibundo decía: “Me tenéis, me tenéis… ¡Estoy hasta los cojones de las dos! ¡Ya está bien Dominique! … yo… Y su pecho se levantaba de indignación y tenia una tal colección de tacos que fueron las primeras palabras que entendí en español … Siempre pensé que tenía un real talento de cómico, cubriendo de humor negro sus enfados, muy consciente del efecto producido sin exagerar, mímicas a lo Louis de Funes, más sutil …jugaba con ello…y este humor negro español que nos subyuga a nosotros los franceses, y nos deja pasmados. Al principio de su enfermedad, rehusando una silla en mal estado, dijo: ¡” Ah no, no quiero que me operen esta noche”! Reír por no llorar, la risa como buena educación frente a la desesperanza.

Le gustaba vestir bien,  no por orgullo, sino como una manera de ser digno consigo mismo y como una forma de reafirmación de la vida. Estos últimos meses, salía poco pero siempre impecable, con sus bellos cabellos blancos cuidadosamente peinados, la frescura de l’eau de toilette y lo que más me fascinaba, sus zapatos super limpios, como nuevos. Hoy he limpiado los míos dos veces… le gustaban las cosas hermosas de las cuales disfrutaba  con la alegría de un niño, a lo largo de toda su vida. Había en él contradicciones, profundamente humanas:  como su seudónimo de la clandestinidad “Rodrigo” ( algunos  no hemos podido llamarlo de otra forma jamás).  Tenía corazón y valor, una ternura y un amor que dispensaba sin falso pudor pero sin excederse, un valor físico del cual su compromiso político es una prueba. A veces también  sus huídas cuando las situaciones afectivas se hacían demasiado complicadas y se refugiaba detrás de evasivas, silencios, mala fe era, en  el fondo,  el miedo (que sufrimos todos) de no ser amado, de ser abandonado …

Furias negras han atravesado su juventud hasta que tranquilizado por  haber obtenido sus títulos universitarios,  haber sido padre y haber comprobado el amor incondicional de la mujer de su vida, se tranquilizó …pero siempre guardó en él esta necesidad de ser consolado por mujeres …y supo construir amistades femeninas profundas,  lo que no es tan corriente hoy en día. (Tuvimos la suerte de acercarnos el uno al otro, lentamente, garantía de duración y debo esta amistad a su paciencia, su tenacidad, su escucha… he podido agradecérsela. En cuanto a sus amistades masculinas, escuchando sus risas durante las largas conversaciones con sus colegas, pude comprobar a que punto le encantaban y le divertían mucho.

“Hombre de su casa” como le llamaba para meterme con él, después del exilio de su juventud, sabía habitar el espacio como un gato, en la quietud tibia del sofá, en las almohadas suaves de la cama, y se dejaba llevar por la lectura, lo devoraba todo: obras políticas, ensayos teóricos, novelas y novelas policíacas que adoraba y de las cuales tenía una cultura fenomenal ….como un gato venía por la noche a la cocina …de hecho, los gatos de casa lo habían reconocido como uno de ellos y compartían su habitación en una total complicidad. Rodrigo, mi amigo, mi hermano, nosotros que no conocíamos más que una iglesia: la sociedad de los hombres, está aquí reunida para darte las gracias…lo que importa en el fondo no es el momento de morir sino no morir en vano…Tú has participado en el hecho de hacernos sentir justificados de existir...Tú has dado la vida…. Has desarrollado perfectamente tu oficio de hombre...

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